Me quiero divorciar II

¿Qué puede hacer por ti el coaching terapéutico?

– En la sesión anterior, me comentaste que quieres pedirle el divorcio a tu marido, pero que no sabes cómo hacerlo.
– Sí.
– También me dijiste que llevas tres años con la idea.
– Sí.
– Después de explicarme tus motivos, te pregunte si lo habías podido hablar con alguien, y tú respuesta fue un no rotundo.
– … -Silencio-
– Cuándo pregunte, la respuesta fue que te daba mucha vergüenza. Y que al final quedarías tú cómo la mala.
– Sí.
– Y la pregunta qué quedo en el aire fue ¿eso era lo qué realmente te preocupaba?
– He pensado mucho sobre ello.
– ¿Y?
– Algo de razón tienes, sí, me preocupa, no, más bien me da rabia que al final todo el mundo crea que yo soy la mala. No puedo evitarlo.
– Entiendo, pero si te das cuenta eso pesa mucho más que el querer divorciarte.
– ¿…?
– ¿Para ti es más importante no quedar cómo la mala qué pedir el divorcio?
– No me lo he planteado.
– Tómate tu tiempo, me gustaría que cerrases los ojos y te visualizaras en las dos situaciones.
– De acuerdo.

Al cabo de un rato…
– ¿Qué tal?
– Es cierto, para mi es mucho peor quedar como la mala que seguir viviendo con él.
– ¿Y por qué crees qué es así?
– Vivir con él es fácil, en cambio lo otro, es demasiada presión.
– ¿Qué pasaría si hablaras con él?
– La verdad, no lo sé, seguramente me lo negaría.
– Ya, pero eso es una suposición ¿no?
– Sí claro.
– ¿Y lo peor, qué sería lo peor qué podría pasar?
– ¿Lo peor? Eso, que lo negase, que me llamase loca y esas cosas.
– ¿Y eso es grave para ti?
– No, la verdad que no, a estas alturas que me lo niegue o que me llame loca no me afecta.
– ¿Entonces sigue siendo un motivo para no hablar con él?
– No, tienes razón, no hay motivos para no hablar con él.
– Perfecto, ya me contarás.
– Ahora me gustaría que nos centrásemos con tu problema por ser la mala.
– Vale.
– ¿Qué representa para ti ser la mala?
– ¿Qué representa? Qué preguntas haces, es obvio ¿no?
– No, si lo fuera no te preguntaría.
– Pues representa… ¡eso, ser la mala!
– Sí, eso me ha quedado claro, pero ¿qué quiere decir para ti ser la mala?
– Ser la mala… -respira hondo, se toma su tiempo, empieza a sudar, le tiembla la voz- es la que tiene la culpa, la que nadie quiere.
– Tenemos culpabilidad y querer, por lo que interpreto qué no quieres ser culpable, ni quieres que dejen de quererte. ¿Correcto?
– Sí.
– ¿Quién te va a hacer culpable? y ¿quién va a dejar de quererte?
– Todo el mundo.
– ¡Ostras, eso si que es una carga! ¿todo el mundo? ¿te refieres a todos los millones de habitantes del planeta?
– ¡No!
– Intenta ser más concreta.
– Mis hijos.
– Bien, ahora sí.
– Eso es lo que realmente te preocupa ¿no?
– Claro, no les puedo decir el motivo, los mataría y si no hay motivo yo soy la mala. ¿Lo entiendes?
– Por supuesto, ¿qué pasaría si le explicases todo esto a tu marido?
– ¿A mi marido?
– Si el supiese cómo te sientes y qué te pasa, a lo mejor, solo digo a lo mejor, se le puede ocurrir alguna solución, o al menos seréis dos buscándola ¿no crees?

Dando un enfoque diferente haces las cosas difíciles más fáciles.

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By | 2014-03-22T21:17:14+00:00 noviembre 6, 2013|Blog, En la consulta|0 Comments

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